martes, 20 de marzo de 2012
Índigo
Erase una vez un pequeño ser que habitaba en las más profundas y oscuras aguas del gran e inmenso mar azul. Aquel pequeño ser, de piel blanquecina y ojos vidriosos nadaba por aquellas recónditas aguas soñando con la idea de que, algún día, lograría llegar a la superficie. Por desgracia, el destino ya le había deparado un cruel final, el simple roce de un rayo de Sol sobre su nacarada piel haría que este pequeño ser se de desintegrara cual mecha consumida por el fuego. Más sus ansias de salir de aquellas abisales aguas le hacía replantearse el sentido de su mera existencia, poniendo en peligro su vida ante los sueños que querían salir a flote y coger oxígeno de la clara superficie. Muchas fueron las veces que este pequeño ser intentó inhalar ese oxígeno tan ansiado, pero las luces del ardiente Sol le atemorizaban, y el pequeño ser volvía a su lúgubre y angosto escondite. Su pesada vida se le hacía cada vez más imposible de llevar, y el pequeño ser, en un arrebato de temeraria y mortal valentía nadó sin demora hacía la superficie. Los rayos del Sol vapuleaban su minúsculo cuerpo, creándole una sensación de calor que nunca había sentido, más para su sorpresa, esos temidos rayos de Sol no dañaban su fina piel, sino que le ofrecía un tierno regazo en el cuál dejarse llevar; y al fin, llegó a su destino. Inhalo ese oxígeno que tanto deseaba, pero, como el destino no perdona a nadie, el oxígeno que este ser inhaló hizo que acabara por desfallecer, pues no había sido creado para respirar el aire de la superficie; y terminó en el fondo del oscuro mar. Sin apenas moverse. Muriendo en su quietud, y con el último aliento de esperanza tan vigente como los rayos de Sol que alumbraban su ente. Con el recuerdo de ver al fin sus sueños realizados, y con el alma cándidamente en paz.
viernes, 6 de enero de 2012
jueves, 29 de septiembre de 2011
Borametz

Borametz
El Borametz o “El cordero vegetal de Tartaria” como Borges lo llama, es una planta que posee forma de cordero o quizás un cordero que es más planta que animal. Al igual que la mandrágora el borametz es una criatura que confina entre los límites del reino animal y el reino vegetal. Su piel esta cubierta de una pelusa dorada y se eleva del suelo sobre raíces. Ninguna planta sobrevive a su alrededor, mientras que el borametz se mantiene lozano. Cuando lo cortan sale un líquido sangriento, es por esto que los lobos se deleitan devorándolo.
información extraída de BESTIARIUM VOCABULUM
martes, 9 de agosto de 2011
Tenía que desahogarme
Como la golondrina que va y viene, vuelvo a las andadas escribiendo cosas que más que probable, es seguro que no llegué a leerlas nadie; y si lo hace, allá él, es su salud.
Son tantas las cosas que nos ocurren a lo largo de la vida, y tantas son las que nos quedan por vivir, que si ahora me pusiese a explicar que me atormenta o que lo deja de hacer estaríamos aquí muchísimo tiempo. Así pues, me limitaré a decir, que la vida da muchas vueltas, y que aunque digamos que "no" rotundamente a algo, al final, por muy vigente que se presente el orgullo acabamos cediendo al perdón, o al menos a algo similar. Con esto no quiero decir que olvide todo lo que me ha ocurrido, ni que olvide todo lo que puede llegar a ocurrir. No. Las cosas no son tan sencillas, y aunque perdones a alguien, hay "algo", que se queda ahí; en la "pequeña caja", "algo" que te reconcome y no te deja ir en paz. Mas no es tan difícil convivir con este "algo", pues creo que es una de las cosas que hago desde que tengo conciencia de mi ser. Y diréis: bueno, si no quería contar lo que le atormenta, ¿a qué viene este monólogo de reflexión?... A lo que os contestare, señores, que simplemente tenía que desahogarme.
Son tantas las cosas que nos ocurren a lo largo de la vida, y tantas son las que nos quedan por vivir, que si ahora me pusiese a explicar que me atormenta o que lo deja de hacer estaríamos aquí muchísimo tiempo. Así pues, me limitaré a decir, que la vida da muchas vueltas, y que aunque digamos que "no" rotundamente a algo, al final, por muy vigente que se presente el orgullo acabamos cediendo al perdón, o al menos a algo similar. Con esto no quiero decir que olvide todo lo que me ha ocurrido, ni que olvide todo lo que puede llegar a ocurrir. No. Las cosas no son tan sencillas, y aunque perdones a alguien, hay "algo", que se queda ahí; en la "pequeña caja", "algo" que te reconcome y no te deja ir en paz. Mas no es tan difícil convivir con este "algo", pues creo que es una de las cosas que hago desde que tengo conciencia de mi ser. Y diréis: bueno, si no quería contar lo que le atormenta, ¿a qué viene este monólogo de reflexión?... A lo que os contestare, señores, que simplemente tenía que desahogarme.
jueves, 14 de octubre de 2010
Mitologia
Bueno, esta es una nueva entrada que os aseguro que sera interesante. Tratará sobre la mitología, tanto griega, como celta, japonesa, etc. Espero que os guste.
ALICANTO
El Alicanto es una criatura mitológica del desierto de la Región de Atacama, perteneciente a la mitología chilena. Es un ave de un tamaño que va desde mediano a enorme, con una belleza mágica. Posee grandes alas de color metálico, una delicada cabeza como la de un cisne, el pico encorvado, y patas alargadas con grandes garras. Sus alas brillan durante la noche con hermosos y metálicos colores, sus ojos despiden extraños fulgores; y cuando vuela realiza un elegante vuelo luminoso y su cuerpo no proyecta sombra alguna sobre la tierra.

La leyenda dice que el Alicanto es un ave mágica que puede traer la suerte a los mineros, ya que habitaría en pequeñas cuevas entre los cerros de minerales del desierto; alimentándose de oro y plata. Esta mágica ave solo aparece de noche. Se dice que cuando se alimenta y tiene su buche lleno de oro y plata, el ave no puede volar debido al peso de los metales preciosos, entonces se dirige a su nido y pone huevos de oro y plata.
Los mineros que logran seguir al Alicanto y tenerlo por guía, pueden enriquecerse; ya que éste los conduce a los sitios exactos donde existen ricos yacimientos. Aun así, se debe tener en consideración que el Alicanto es muy celoso de su alimento y no desea compartirlo voluntariamente con los hombres. Si se siente perseguido el ave oscurece sus alas confundiéndose con las sombras de la noche. En el caso de que el minero que la siguiese estuviera poseído de una ambición desmedida, el Alicanto muy enojado, guiaría al minero avaricioso hasta un precipicio o despeñadero; haciendo que sus perseguidores caigan y así mueran.
Curiosamente, este ser mitológico de la mitología Chilena (que no es muy común oír hablar de ella) viene que ni pintado en estos días, cuando por fin han salido de la mina aquellos mineros. Debían ser avariciosos para que el Alicanto les encerrase ahí, según la mitología claro.
Información extraida de: BESTIARIUM VOCABULUM
ALICANTO
El Alicanto es una criatura mitológica del desierto de la Región de Atacama, perteneciente a la mitología chilena. Es un ave de un tamaño que va desde mediano a enorme, con una belleza mágica. Posee grandes alas de color metálico, una delicada cabeza como la de un cisne, el pico encorvado, y patas alargadas con grandes garras. Sus alas brillan durante la noche con hermosos y metálicos colores, sus ojos despiden extraños fulgores; y cuando vuela realiza un elegante vuelo luminoso y su cuerpo no proyecta sombra alguna sobre la tierra.

La leyenda dice que el Alicanto es un ave mágica que puede traer la suerte a los mineros, ya que habitaría en pequeñas cuevas entre los cerros de minerales del desierto; alimentándose de oro y plata. Esta mágica ave solo aparece de noche. Se dice que cuando se alimenta y tiene su buche lleno de oro y plata, el ave no puede volar debido al peso de los metales preciosos, entonces se dirige a su nido y pone huevos de oro y plata.
Los mineros que logran seguir al Alicanto y tenerlo por guía, pueden enriquecerse; ya que éste los conduce a los sitios exactos donde existen ricos yacimientos. Aun así, se debe tener en consideración que el Alicanto es muy celoso de su alimento y no desea compartirlo voluntariamente con los hombres. Si se siente perseguido el ave oscurece sus alas confundiéndose con las sombras de la noche. En el caso de que el minero que la siguiese estuviera poseído de una ambición desmedida, el Alicanto muy enojado, guiaría al minero avaricioso hasta un precipicio o despeñadero; haciendo que sus perseguidores caigan y así mueran.
Curiosamente, este ser mitológico de la mitología Chilena (que no es muy común oír hablar de ella) viene que ni pintado en estos días, cuando por fin han salido de la mina aquellos mineros. Debían ser avariciosos para que el Alicanto les encerrase ahí, según la mitología claro.
Información extraida de: BESTIARIUM VOCABULUM
viernes, 9 de abril de 2010
Pensamientos que todos tenemos
Ilusos somos, pues creemos tener poder para cambiar el mundo. Ahora lo que deseo, es que el mundo no me cambie a mi.
Este tipo de reflexiones las tenemos todos alguna vez en la vida, ideas que cuando te vienen a la cabeza sientes que puedes con todo, que te vas a comer el mundo, que nadie podrá pararte. Que triste cuando te das cuenta de que estas ideas, no se pueden realizar.
Bueno, pues yo animo a la gente a que no se rinda, que si se siente con ganas, y con fuerza, intente realizar aquello que creen imposible, claro esta que no será fácil.
No hay que rendirse, a veces es difícil, y seguramente yo, cuando me vea envuelta en problemas, me rendiría... pero las cosas no son así.
Hay que luchar por lo que quieres, plantar cara a los problemas, y salir victorioso de ellos.
Ya se que todo esto suena muy "rebuscado", pero... no sabia que escribir... jeje
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