martes, 20 de marzo de 2012

Índigo

Erase una vez un pequeño ser que habitaba en las más profundas y oscuras aguas del gran e inmenso mar azul. Aquel pequeño ser, de piel blanquecina y ojos vidriosos nadaba por aquellas recónditas aguas soñando con la idea de que, algún día, lograría llegar a la superficie. Por desgracia, el destino ya le había deparado un cruel final, el simple roce de un rayo de Sol sobre su nacarada piel haría que este pequeño ser se de desintegrara cual mecha consumida por el fuego. Más sus ansias de salir de aquellas abisales aguas le hacía replantearse el sentido de su mera existencia, poniendo en peligro su vida ante los sueños que querían salir a flote y coger oxígeno de la clara superficie. Muchas fueron las veces que este pequeño ser intentó inhalar ese oxígeno tan ansiado, pero las luces del ardiente Sol le atemorizaban, y el pequeño ser volvía a su lúgubre y angosto escondite. Su pesada vida se le hacía cada vez más imposible de llevar, y el pequeño ser, en un arrebato de temeraria y mortal valentía nadó sin demora hacía la superficie. Los rayos del Sol vapuleaban su minúsculo cuerpo, creándole una sensación de calor que nunca había sentido, más para su sorpresa, esos temidos rayos de Sol no dañaban su fina piel, sino que le ofrecía un tierno regazo en el cuál dejarse llevar; y al fin, llegó a su destino. Inhalo ese oxígeno que tanto deseaba, pero, como el destino no perdona a nadie, el oxígeno que este ser inhaló hizo que acabara por desfallecer, pues no había sido creado para respirar el aire de la superficie; y terminó en el fondo del oscuro mar. Sin apenas moverse. Muriendo en su quietud, y con el último aliento de esperanza tan vigente como los rayos de Sol que alumbraban su ente. Con el recuerdo de ver al fin sus sueños realizados, y con el alma cándidamente en paz.

viernes, 6 de enero de 2012

Graffiti de valencia con un toque espacial

Pues no hay más que contar. Simplemente he retocado esta foto (hecha por mi) y la he subido ^^.